21 noviembre, 2009

¿Algún pasajero más?
La compañía de teléfonos Orange, era una de las que se hacían con el monopolio de la telefonía en Camerún. La otra, MTN, tampoco se quedaba corta en cuanto a publicidad y mercado en el país.


Aquí tenemos un poco de todo. La foto del 'músico' corresponde a nuestra visita a un centro (en construcción) de acogida para enfermos psíquicos. El chaval pasaba el rato tocando con un instrumento, si no recuerdo mal, construido por él mismo.


Por la calle, Divine encontró a alguno de sus amigos. Éste, es uno de ellos. Nosotros inmortalizamos el momento desde la furgoneta.


Con Divine (a la izquierda de la foto), también tuvimos tiempo de experimentar el primer 'regateo' entre los comerciantes. Él quería comprarse unos zapatos y nosotros le acompañamos. Mala suerte la nuestra, ya que -por poco- estas dos fotos de arriba no nos cuestan un disgusto. Según los comerciantes, por el simple hecho de que hubiésemos echado las fotos, debíamos comprar los zapatos (aunque Divine no los quería)... En fin, tuvimos que irnos con un ligero malhumor por lo acontecido y nuestras disculpas a Divine (y sin los zapatos, claro).


Los niños siempre salían corriendo a saludarnos por cualquier recoveco. Estos dos nos saludaban mientras comían un (apuesto que delicioso) mango, fruto autóctono de la zona.

Divine, un seminarista camerunés que con el tiempo se convertiría en una de nuestras mejores compañías, se prestaba a llevarnos con el School Bus de ruta por Camerún. Estas son algunas de las instantáneas que echamos (algunas desde la propia furgoneta).

19 noviembre, 2009






Este día fuimos con Divine de ruta. Concretamente, estas fotos corresponden a la visita al bar de una de sus hermanas. Allí probamos por primera vez el vino de palma casero, típico de la región. Os he de decir que huele fatal, pero el sabor no está nada mal. De hecho, corres el riesgo de que te guste y termines un poco 'atontada', porque -como todo vino- tiene alcohol y...

Por fin, algo más aliviada, tras mis mínimas compras de ropa interior. Aún así, seguí luciendo camisetas tamaño XL cortesía de José Luís durante todo el viaje, ya que la humedad allí es muy elevada y la ropa tardaba mucho en secar, por lo que tenía que echar mano sí o sí de las prendas de mis compañeros. Les estaré agradecida eternamente por el vestuario prestado. Totalmente en serio.


José Luís con sus nuevas 'amiguitas', en la puerta del bazar.

(ojo a la camiseta serigrafiada con la foto del Ché)


Cierto es, que en Camerún hay muchos comercios. Cada dos por tres, te topas de frente con un puesto de venta de zapatos, otro de venta de tarjetas de móvil, otro de venta de pescado frito... lo que nunca pensaba encontrar, así de repente, era con el típico 'Bazar Chino', tal cual los hay en nuestro país.
Yo, como ya he explicado en alguna ocasión, me quedé sin equipaje para todo el mes, por lo que me urgía, sobre todo, comprar ropa interior y alguna camiseta. Ratifico eso que dicen de 'nunca digas nunca', ya que ciertamente yo siempre dije que nunca compraría ropa en una tienda de chinos, por principios y porque no me gusta y...., ahí me veis, sucumbiendo a mis propias normas morales y llenando mínimamente la maleta con ropa 'underwear' typical china. Increíble.

18 noviembre, 2009







Esas calles de Bamenda, con el vaivén de sus gentes, su día a día, sus puestos de mazorcas, pescado frito, cacahuetes y todo tipo de cosas impensables, el olor a gasolina quemada, los cientos de taxis y moto-taxis, pero sobre todo, la mirada penetrante y sonrisas regaladas de los transeúntes.



Arriba de todo, aparece el School Bus, nuestro medio de transporte diario y con el que tantos tumbos hemos dado. Aunque en estas fotos aparezcan (al fondo) las calles decentemente asfaltadas, lo cierto es que resulta más común ir por carreteras completamente sin asfaltar, en las que hay que lidiar con baches, lodo, piedras y, como no, la gente que deambula a lado y lado de la vía.

16 noviembre, 2009

Por aquel entonces, mis zapatillas todavía lucían vivos colores y se resistían al barro presente por doquier. Qué poco les faltaba para comenzar su apresurado desgaste!


Este día fuimos a ver el primer partido de fútbol amateur. Yo, como siempre, pensando en todo menos en la pelota de balonpié.


Con tan sólo unos días en Camerún, las amistades comenzaban a forjarse entre nosotros y los universitarios cameruneses y seminaristas que apoyarían nuestras actividades durante todo el mes. En la foto de más arriba, y de izquierda a derecha: Divine, Larissa, Josiane y José Luís.